martes, 21 de septiembre de 2010

Aun carezco de ti

A la deriva de la acera, viendo los aparadores va viendo el reflejo de una persona la cual carece de un fin, de un motivo, de algo que le haga vivir. Tras dos décadas de vivir en un letargo, en un estado zombi del cual estaba consiente a través del reflejo que emanaban todas las superficies pulidas como la de este aparador de confites, encontró otro reflejo perplejo viendo su reflejo, interesado por estos ojos carentes de brillo. Al girar para materializar ese cuerpo se encontró con una esquina repleta de todos, pero vacía de lo que buscaba.

Siguió buscando al propietario de ese reflejo, de ese interés, de esa preocupación externada con sólo gestos. La búsqueda lo guio a ninguna parte, aunque convirtió el letargo en vida y la vida en interés, interés por seguir buscando a aquella persona que sólo, tal vez, se interesaba no en el sino en los confites en el aparador.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Ingrato

Tormento grato,

individualista plural,

que de dos naces, a uno congracias

y al otro tormentas.

A dos enloqueces,

de todos sospechas

y a ninguno concedes.

Cedes al no ceder,

de intenciones te nutres

y locura provocas.

Si no fuera condición

no existirías y a los que te

niegan más castigas, y cuando

te adoran ni atención prestas.

Como te odio, maldito seas

enorme Amor.

Mariano Teran

miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Opinar sin nada que decir?

Leyendo algunas noticias, me he percatado que la población mexicana está sufriendo de una diarrea verbal, la idea de los comentarios, los blogs y los micro blogs es algo que debe incentivar el informarse, el investigar o el expresar una idea con fundamentos. La idea de que un comentario de dos líneas en donde el lenguaje primordial son palabras altisonantes y solo el 2% es considerablemente una opinión, no debe predominar en la gente.

Citando a Felipe Calderón, “Sólo el mexicano habla mal de México, vean como los brasileños hablan de su país o los colombianos o los argentinos” estamos tan cómodos al ejercer opiniones de nuestra percepción del mundo sin fundamentarla y mucho menos sin ofrecer o ejercer una solución que se presenta una demagogia y flujo incontable de palabras soltadas al viento, que es la demostración de que lo único factible por hacer sea hablar a lo menso. Lo único que lamento de ser mexicano es que tenga compatriotas tan acostumbrados al conformismo, que no hacen algo por salir adelante. El gran numero de NiNi’s en México se debe también a esta cultura conformista y consentida, esperando que los demás den sin siquiera pensar que en un futuro seremos tantos anciano que ni para una buena pensión nos tocara, por qué en vez de andar consumiendo aire y hacer evidente la diarrea verbal que les aqueja se ponen a hacer algo de sus vidas y por la del prójimo, encaminando a este a que haga lo mismo para otros.